
El castigar a un niño con un golpe no solo le produce un moretón o - en casos graves - una lesión. También le causa una herida en el alma que tardará mucho tiempo en curarse y que en algunos casos, le dejará una marca por siempre.
En nuestra sociedad esta práctica esta práctica es culturalmente aceptada como un "método" para corregir a los niños, realidad que se ve reflejada en un informe de la UNICEF del año 2006, el cual señala que el 49% de menores en el Perú es víctima de violencia en sus hogares.
Consecuencias:
El castigo físico causa un impacto en el aspecto emocional de los niños, lo que se traduce en una baja de autoestima, sentimiento de inferioridad, timidez, ansiedad, angustia y depresión.
Las situaciones de violencia también afectan los planos cognitivo y social de los menores, ocasioando problemas de atención y generando el riesgo de que los niños agredan tambien a sus semejantes o incluso de hieran a sí mismos.
Hay que tener en cuenta que lo más importante, es la palabra, explicarles por qué no se debe hacer alg. El golpe puede lograr que lo hagan por miedo, pero no hace que entiendan por qué es incorrecto.
¿Qué es? Se trata de una forma de educar sin tener que recurrir a gritos, goleps o castigos. Es una técnica que pretende enseñarles a los menores a autocontrolarse y a autodisciplinarse a través de la reflexión. Se basa en la amabilidad y en el respeto mutuo.
El objetivo no es tener niños "obedientes" sino proporcionarles las habilidades para que puedan tomar decisiones y ser responsables de su propio comportamiento.